Mi relación con Alberto ha sido más personal que profesional, pero como inevitablemente sucede cuando dos personas del mundo de IT se relacionan incluso fuera de ese mundo, surgen anécdotas, proyectos y problemas de IT sobre los que hablar e intercambiar algunos detalles. Es así como conozco su trabajo dedicado más allá de lo que un simple trabajo requiere; porque realmente, cuando Alberto está trabajando solucionando una incidencia de un cliente, está trabajando en su pasión. Y eso inevitablemente se debe notar en la calidad del resultado. Y mi conocimiento de Alberto fuera del entorno laboral me da además una privilegiada imagen de su personalidad general, que me permite describirlo como una persona dedicada en lo que hace, metódica y perfectamente ordenada, con ideas claras de lo que quiere, a la que le gusta terminar lo que empieza, y al mismo tiempo siempre dispuesto a tomar la iniciativa ante nuevos retos y propuestas que impliquen aprender sobre un tema nuevo, utilizar una herramienta que acaba de conocer o probar la última versión de no sé qué software.